Cada 21 de septiembre conmemoramos el Día Mundial del Alzheimer, una fecha creada para concientizar sobre la forma más común de demencia y visibilizar el enorme desafío que representa tanto para quienes la viven como para sus familias y cuidadores. En Clínica San Javier nos sumamos a esta jornada recordando que, frente a los primeros cambios en la memoria o en la conducta, consultar a tiempo puede marcar un punto de inflexión significativo.
Es habitual que con el paso de los años experimentemos olvidos cotidianos y benignos, como no recordar dónde dejamos las llaves. Sin embargo, cuando estos olvidos interfieren con las actividades de la vida diaria, desorientan en lugares conocidos o alteran el lenguaje y el juicio, es fundamental acudir a una evaluación médica profesional sin alarmismos, pero con prontitud.
¿Por qué es fundamental un diagnóstico oportuno?
Aunque el Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva, obtener un diagnóstico en etapas iniciales entrega ventajas decisivas. Permite instaurar tratamientos farmacológicos y terapias de estimulación cognitiva que ayudan a ralentizar el avance de los síntomas, preservar la autonomía de la persona por más tiempo y planificar con calma las decisiones de cuidado futuro. Además, entrega contención y pautas claras a la familia, aliviando la incertidumbre que suele acompañar a las dudas iniciales.
¿Cómo se diagnostica el Alzheimer?
No existe un único examen aislado que confirme el Alzheimer. El proceso es integral y multidisciplinario, diseñado tanto para identificar el deterioro cognitivo como para descartar otras causas tratables (como trastornos tiroideos, deficiencias vitamínicas o cuadros depresivos). Entre los métodos principales destacan:
- Evaluación clínica y neuropsicológica: El neurólogo o médico general entrevista en detalle al paciente y a sus familiares más cercanos para evaluar antecedentes, cambios de conducta y el impacto en la rutina diaria. Mediante pruebas cognitivas estandarizadas, se valoran la memoria, la atención, el razonamiento y la orientación espacial.
- Exámenes de laboratorio: A través de tomas de muestra sanguíneas, se descartan alteraciones metabólicas, infecciones o carencias nutricionales que puedan provocar confusión mental similar a un cuadro de demencia.
- Estudios de neuroimagen: Técnicas como la tomografía computarizada (Scanner/TAC) y, especialmente, la Resonancia Magnética de alta precisión, permiten observar la estructura cerebral. Estas imágenes ayudan a descartar accidentes cerebrovasculares o tumores, y posibilitan evaluar signos característicos de atrofia cerebral en zonas vinculadas a la memoria, como el hipocampo.
Atención integral y de alta precisión sin salir de tu provincia
Afrontar una sospecha de Alzheimer no tiene por qué significar largos y desgastantes traslados a Talca o Santiago. En Clínica San Javier creemos que la salud de excelencia debe estar al alcance de toda nuestra comunidad del Maule Sur. Contamos con especialistas en neurología, medicina general, kinesiología, fonoaudiología y psicología, además de un laboratorio con resultados rápidos y el servicio de imagenología más moderno de la zona, facilitando un estudio completo y coordinado en un solo lugar.
Cuidar la memoria y la tranquilidad de tus seres queridos es un acto de amor y prevención. Si tú o un familiar notan cambios persistentes en la memoria, el ánimo o la capacidad de resolver tareas cotidianas, reserva tu cita con nuestros especialistas ingresando a www.clinicasanjavier.cl o comunicándote al +56 73 232 2240. Porque Tu Salud es Mejor Vida, estamos aquí para acompañarte en cada etapa.